<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006</id><updated>2011-07-07T17:47:35.717-07:00</updated><title type='text'>Blog de Darío Quesada</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>15</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-8274973193729478361</id><published>2009-09-24T04:52:00.000-07:00</published><updated>2009-09-25T00:01:13.940-07:00</updated><title type='text'>After the gold rush</title><content type='html'>Dos instantes, dos canciones y un mismo autor: &lt;strong&gt;Neil Young&lt;/strong&gt;. El pasado domingo, segundos antes de que concluyera la final del &lt;strong&gt;EuroBasket ’09&lt;/strong&gt;, acudió a mi mente el título de una de las canciones más populares del gigante canadiense: &lt;strong&gt;‘Heart of Gold’&lt;/strong&gt;, escrita en &lt;strong&gt;1972&lt;/strong&gt; para el legendario álbum &lt;strong&gt;‘Harvest’&lt;/strong&gt;. Tres palabras capaces de ilustrar de manera redonda el estado de ánimo de casi cualquier seguidor de la selección española en las postrimerías de este extraño mes de septiembre, vivido con los nervios a flor de piel en los albores del torneo y con una pasmosa tranquilidad en su fase final, fruto de ese estilo de juego bipolar que desplegaron los nuestros en el campeonato.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, en la dulce resaca de un momento inédito en nuestro baloncesto, con esa imagen de &lt;strong&gt;Juan Carlos Navarro&lt;/strong&gt; bromeando para alzar el pesado trofeo de campeones continentales aún en la retina, no puedo evitar acordarme de otra canción del mismo autor: &lt;strong&gt;‘After the Gold Rush’&lt;/strong&gt;, del LP homónimo publicado en 1970. Tras la fiebre del oro, ya en frío, asomarse a las vitrinas de trofeos del baloncesto español produce una placentera sensación de vértigo. No es sólo la medalla de oro de &lt;strong&gt;Polonia&lt;/strong&gt;, la primera en categoría senior absoluta en un EuroBasket y el broche final a un verano único que ha roto la baraja, sobrepasando cualquier previsión optimista con un balance total de &lt;strong&gt;8 medal&lt;/strong&gt;las (4 de oro, 2 de plata y 2 de bronce). Al final, las culpables globales de ese “colocón” son las &lt;strong&gt;32&lt;/strong&gt; medallas obtenidas en cinco años, la celebración de un EuroBasket en nuestro país, la designación como sede del &lt;strong&gt;Mundial 2014&lt;/strong&gt; y otras muchas acciones que gozan de menos notoriedad en los medios de comunicación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada sistema tiene seguidores y detractores. No es posible contentar a todo el mundo, al igual que es imposible no cometer errores, pero los resultados no deben dejar lugar a la duda en cuanto al rendimiento actual del baloncesto español, motivo más que suficiente para  sentir un orgullo lógico por el trabajo bien hecho. Si hace menos de un mes apelábamos a la confianza y a la perseverancia, ahora, que hace ya tiempo que hemos cogido velocidad de crucero, es una buena ocasión para parar un segundo, coger aire, disfrutar de eso que los americanos llaman &lt;strong&gt;&lt;em&gt;‘momentum'&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, y seguir por el mismo camino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-8274973193729478361?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/8274973193729478361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=8274973193729478361' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/8274973193729478361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/8274973193729478361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2009/09/after-gold-rush.html' title='After the gold rush'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-7560292501736062813</id><published>2009-08-25T01:49:00.000-07:00</published><updated>2009-08-25T02:03:30.914-07:00</updated><title type='text'>Un futuro prometedor</title><content type='html'>Es aún muy pronto para hacer balance del juego de la &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Selección Española&lt;/span&gt;, pero, tras un cómodo partido ante Cuba en Las Palmas, y después de medirse a rivales de mayor entidad como &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Lituania&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Eslovenia&lt;/span&gt; en Sevilla, creo que es posible valorar algunos aspectos positivos que nos deben hacer ser optimistas, no sólo de cara a la cita del &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;EuroBasket ’09&lt;/span&gt; en Polonia el próximo mes de septiembre, sino para las competiciones que se celebren en años venideros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si los contratiempos habituales entran dentro de los planes de cualquier proceso de preparación, este verano las lesiones se han cebado de forma más virulenta en una plantilla que no se ha parado a lamentarse ante la mala suerte, demostrando una vez tener un recorrido ilimitado, o al menos desconocido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los aficionados a especular con el futuro de la selección, ya sea por tener un perfil previsor o por disfrutar elaborando teorías apocalípticas, el &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Torneo MARCA Ciudad de Sevilla&lt;/span&gt; debería haber sido el escenario perfecto para, de un plumazo, borrar sus miedos ante lo que pueda depararle a España los próximos campeonatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Pabellón San Pablo pudimos ver a un &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Marc Gasol&lt;/span&gt; ubicuo, en continua actividad obligado por las circunstancias, que tienen a su hermano en el dique seco y no permitieron a &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Felipe Reyes&lt;/span&gt; estar al cien por cien en los tres partidos que se disputaron. El mediano de la saga de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sant Boi&lt;/span&gt; ha conseguido que conjuguemos su nombre junto al verbo ‘estilizar’, algo que parecía improbable hace pocos años. A su tremenda potencia física ha aunado una rapidez de movimientos verdaderamente envidiables para un &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘5’&lt;/span&gt; de su tamaño, una mezcla explosiva cuando se combina con su buena visión de juego, especialmente en la circulación de balón desde el poste bajo hacia los jugadores exteriores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Víctor Claver&lt;/span&gt; ha pasado algo similar. Tras la lesión de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Alex Mumbrú&lt;/span&gt;, hemos visto como el valenciano ha dejado definitivamente atrás sus problemas de rodilla para volver a encarar el aro con balón como pocos aleros altos son capaces. Como presenciamos en Sevilla, donde su progresión fue notable, su salto le permite ser una gran amenaza en el rebote ofensivo y una garantía en el defensivo.               &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Ricky&lt;/span&gt; es un caso aparte. Inmerso en una situación compleja, el base ha vuelto a sorprendernos: conocíamos su madurez, pero no imaginábamos una respuesta tan intensa en momentos de tanta incertidumbre. Muchos veteranos en su situación hubieran deseado tener la fortaleza mental de la que ha hecho gala el genio de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El Masnou&lt;/span&gt; a lo largo de los cuatro partidos de esta &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Gira Eñemanía ‘09&lt;/span&gt;, en los que ha sido capaz de salir al campo y rendir a un alto nivel, con ese juego alegre y creativo que siempre suma en positivo en todos los apartados estadísticos relacionados con la producción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si los más jóvenes se sienten tan cómodos en la selección es porque no existe fractura generacional. Sin ánimo de seguir caminando por terreno ya transitado, la buena química es un hecho patente en el grupo, que se amolda a las necesidades del equipo y no a las propias, dejando ver un verdadero sentido del compromiso, cuyo significado ha tomado forma este año en la figura de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Pau&lt;/span&gt;. Después de la temporada más larga de su vida y la satisfacción de haber ganado un anillo de la NBA, el jugador de los Lakers no ha dejado que una inoportuna lesión en un dedo de su mano izquierdo le prive de seguir entrenando para conseguir su objetivo, colgarse la medalla de oro el 20 de septiembre en &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Katowice&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-7560292501736062813?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/7560292501736062813/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=7560292501736062813' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/7560292501736062813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/7560292501736062813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2009/08/un-futuro-prometedor.html' title='Un futuro prometedor'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-4978882197715682841</id><published>2009-05-19T03:12:00.000-07:00</published><updated>2009-05-19T03:14:27.629-07:00</updated><title type='text'>M2014</title><content type='html'>Hace unos meses, en el primer &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘post’&lt;/span&gt; publicado en este &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;blog&lt;/span&gt;, me parecía oportuno iniciar esta intermitente bitácora señalando como, desde que aparqué definitivamente mi carrera como jugador en 2006 para iniciar un nuevo camino en la &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;FEB&lt;/span&gt;, he tenido la fortuna de vivir de forma cercana e intensa dos momentos tan importantes como son la histórica conquista de la medalla de oro en el &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mundial de Japón&lt;/span&gt; ese mismo verano y la celebración del &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;EuroBasket 2007&lt;/span&gt; en nuestro país; un reto que, a pesar de no saldarse con el resultado que todos hubiéramos deseado en lo deportivo, se consolidó como un éxito organizativo a todos los niveles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entramos en la semana clave de nuestra candidatura para acoger el &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mundial 2014&lt;/span&gt; y no puedo evitar pensar que, de confirmarse nuestras aspiraciones, en cinco años podría reeditar esos dos momentos con el bagaje añadido que supone tener la experiencia de pisar un terreno recientemente transitado, el que abarca la organización de un evento de gran magnitud. Un proyecto ambicioso que, en este caso, y según los planes cuidadosamente tejidos en la FEB, daría comienzo con cinco años de antelación al propio acontecimiento deportivo y estaría caracterizado por su afán de llevar el baloncesto al último rincón de cada continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto reconozco mi propio egoísmo por querer volver a implicarme en algo tan especial, pero no me cabe la menor duda que, si finalmente alcanzamos nuestro objetivo este sábado en Ginebra, la calidad organizativa que avala nuestro proyecto de candidatura, sumada al excelente estado de salud del baloncesto español -que a buen seguro va a perdurar- garantizará un éxito de convocatoria que hará del &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mundial 2014&lt;/span&gt; un fenómeno inolvidable en nuestro país.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-4978882197715682841?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/4978882197715682841/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=4978882197715682841' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/4978882197715682841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/4978882197715682841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2009/05/m2014.html' title='M2014'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-7011905210935843582</id><published>2009-04-22T07:25:00.000-07:00</published><updated>2009-04-22T11:14:01.311-07:00</updated><title type='text'>La leyenda del indomable</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;color:black;"   &gt;A sus 68 años, &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Bobby Knight&lt;/span&gt; sigue dando guerra. Después de declarar hace unos meses que no descarta volver a entrenar si se le presentara un proyecto interesante y con posibilidades de trabajar con total libertad, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;‘The General’&lt;/span&gt; pasó hace pocos días por Bilbao para explicar de forma clara y cristalina las claves que, en su opinión, hacen que un equipo gane partidos; una serie de conceptos, en apariencia sencillos, que le ayudaron a ganar la friolera de 902 partidos en 42 temporadas en la &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;NCAA&lt;/span&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;color:black;"   &gt;Es posible que Knight sea uno de los entrenadores más controvertidos de todos los tiempos por su afición a protagonizar esos histriónicos ataques de ira con los que castigaba a jugadores, árbitros y periodistas, pero es innegable que el de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Ohio&lt;/span&gt;, consciente o inconscientemente, ha sabido dibujar el autorretrato de un personaje irreverente capaz de cautivar al gran público y a los medios durante décadas con su voluble carácter -entre la nobleza y la locura-, y una rigurosa disciplina militar, adquirida en la academia de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;West Point&lt;/span&gt;, donde llegó al banquillo con sólo 24 años, que una inmensa mayoría de sus jugadores no ha dudado en alabar tras su paso por la universidad de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Indiana&lt;/span&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;color:black;"   &gt;En el mes de septiembre del año 2000, Knight caminaba por el campus de Indiana cuando &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Kent Harvey&lt;/span&gt;, un &lt;i style=""&gt;‘freshman’ &lt;/i&gt;o estudiante de primer año, le espetó un “&lt;i style=""&gt;What´s up Knight?&lt;/i&gt;” (“¿Qué pasa, Knight?”), que el entrenador interpretó que carecía del debido respeto que su posición le otorgaba, por lo que decidió sujetar a Harvey por el brazo para explicarle que la manera correcta de saludarle sería refiriéndose a él como Coach Knight o Mr. Knight. El estudiante declaró haber sido agredido por Knight y el incidente provocó que &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Myles Brand&lt;/span&gt;, presidente de la universidad y de la propia NCAA, ejecutara el ultimátum de ‘tolerancia cero’ que había dado al técnico días semanas atrás, para exigirle la dimisión, algo que Knight rechazó de plano para ser cesado a continuación.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;color:black;"   &gt;Resulta absurdo pensar que una situación de ese tipo pusiera fin a la carrera de Knight en Indiana, tras haber conseguido tres campeonatos nacionales y haber entrenado allí desde el año 1971, pero el paso del tiempo, cediendo protagonismo al jugador por encima del entrenador, y los reiterados incidentes en los que se vio envuelto, precipitaron su ocaso al timón de los ‘Hoosiers’.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;color:black;"   &gt;Basta decir que 6000 estudiantes presenciaron el discurso de despedida de Bobby Knight en el campus y que la policía aconsejó a Harvey que abandonará la ciudad por no poder garantizar su seguridad tras la avalancha de amenazas de muerte que el joven estudiante recibiría tras conocerse la destitución del mítico entrenador para comprender su profundo calado entre los alumnos del centro. &lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;color:black;"   &gt;Knight buscó refugió en la árida ciudad de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Lubbock &lt;/span&gt;(Texas), cogiendo las riendas del equipo de baloncesto de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Texas Tech&lt;/span&gt;, un proyecto castigado en los años 90 por la férrea normativa de la NCAA tras detectar irregularidades en el proceso de &lt;em&gt;‘recruiting’&lt;/em&gt;. Pero en 2008, el técnico se confesó “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cansado&lt;/span&gt;” y decidió dar paso a su hijo, subalterno en el cuerpo técnico, abandonando su puesto.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;color:black;"   &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Personalmente, pude ser testigo del irresistible atractivo de Knight sobre sus seguidores en 1993, cuando mi universidad formó parte del torneo de pretemporada &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;‘Maui Invitational’&lt;/span&gt;, celebrado en &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Hawaii&lt;/span&gt;. Llevaba pocos meses en EEUU y aún era ajeno a toda la parafernalia de la NCAA y al reconocido prestigio del torneo, que contaba en cartel con la presencia de las universidades como &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Indiana&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Maryland&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Michigan&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Utah&lt;/span&gt; y con la presencia de jugadores como &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Juwan Howard&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Keith Van Horn&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Joe Smith&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Sarunas Jasikevicius&lt;/span&gt;, con quien me había enfrentado en los europeos de formación que nuestras respectivas selecciones habían disputado, y que charló conmigo en el hotel sobre todo aquel circo en el que nos veíamos inmersos.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;color:black;"   &gt;La noche antes del partido se celebró una cena de inauguración multitudinaria para equipos y los seguidores de cada universidad allí desplazados en una de las salas más grandes del hotel. Los entrenadores presidían en un estrado con una gran mesa y un atril en el que habrían de dar un breve discurso, salpicado por chistes que o eran realmente malos, o yo no aún comprendía. Me inclino por lo primero. Entre todos los técnicos había una silla vacía. Instantes antes de dar comienzo el acto de apertura, se abrieron dos puertas a uno de los lados de la sala y accedieron por ella un grupo de unas seis o siete personas que lucían jerseys de un rojo vivo. En breves segundos, los aficionados de Indiana, en su mayoría señoras y señores de mediana edad, se levantaron de sus sillas y comenzaron a organizar una algarada tremenda entre aplausos y vítores. Yo no entendía nada hasta que reconocí, detrás de los tres primeros integrantes del grupo, la característica cabellera de Knight, como un plato de angulas, y un semblante de pocos amigos que dejaba claro que no tenía la menor gana de asistir al banquete. Ningún otro entrenador presente generó una reacción parecida.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Aunque siempre haya exhibido ese lado arisco, Knight ha sabido rentabilizar su imagen dura con su incontestable conocimiento del baloncesto, ya sea en apariciones triviales en un anuncio de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Volkswagen&lt;/span&gt; en el que la toma con un viejo ‘Beetle’ hasta arrojar un sillón -de la misma forma que arrojaba su silla al parqué- preso de la ira (&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=8Jcc5eobO-k" target="_blank"&gt;podéis verlo aquí&lt;/a&gt;), o en espacios de más fundamento como analista de la NCAA para la cadena &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;ESPN&lt;/span&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;color:black;"   lang="EN-GB" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Con sus detractores, Knight siempre ha querido ser lo más claro posible, tal y &lt;st1:city st="on"&gt;&lt;st1:place st="on"&gt;como&lt;/st1:place&gt;&lt;/st1:city&gt; dejó patente en una de sus célebres citas: &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;"  lang="EN-GB" &gt;"When my time on earth is gone, and my activities here are past, I want they bury me upside down, and my critics can kiss my ass."&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;color:black;"   lang="EN-GB" &gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:12;color:black;"   &gt;(Cuando mi tiempo en la tierra se haya acabado y mis actividades aquí pertenezcan al pasado, quiero ser enterrado boca abajo para que así mis críticos puedan besarme el culo).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-7011905210935843582?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/7011905210935843582/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=7011905210935843582' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/7011905210935843582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/7011905210935843582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2009/04/la-leyenda-del-indomable.html' title='La leyenda del indomable'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-1247572096356265375</id><published>2009-03-23T06:02:00.000-07:00</published><updated>2009-03-23T13:39:06.072-07:00</updated><title type='text'>“Texan by birth, Aggie by the Grace of God”</title><content type='html'>Ha comenzado la locura. Los engranajes de la compleja maquinaria de la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘March Madness’&lt;/span&gt; de la &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;NCAA&lt;/span&gt;, que tantos ríos de tinta hace correr cada año por estas fechas, se mueven imparables e implacables dejando un rastro de  &lt;span style="font-style:italic;"&gt;cadavres exquis&lt;/span&gt;, universidades ilustres incapaces de avanzar por el cada vez más estrecho pasillo de un &lt;span style="font-style:italic;"&gt;'bracket'&lt;/span&gt; que este año ha gozado de aún más presencia en los medios que cualquier otra temporada tras la cacareada -y nada certera- predicción del presidente &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Obama&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A título personal, tras un inolvidable pasado como &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘Aggie’&lt;/span&gt; durante los casi cinco años que pasé en la universidad de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Texas A&amp;amp;M&lt;/span&gt;, este año seguí con mayor intensidad el desenlace del &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘Selection Sunday’&lt;/span&gt;, esa peculiar reunión dominical de un comité de sabios que incluye a los presidentes de las conferencias, ex entrenadores y analistas de prestigio, que determinarán los emparejamientos con los que dará comienzo &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“El Gran Baile”&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien no tenemos (y pasará mucho tiempo hasta que así sea) la solera de otros caídos como &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;UCLA&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Maryland&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Michigan&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Texas&lt;/span&gt; -nuestro histórico rival-, todos ellos frecuentes habitadores de los últimos recuadros del &lt;span style="font-style:italic;"&gt;'bracket'&lt;/span&gt;, no dejo de sorprenderme cuando veo a los míos en esta tesitura, impensable años atrás. Este año nos hemos despertado del sueño en la segunda ronda, vapuleados por &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;UConn&lt;/span&gt; (92-66) tras habernos deshecho de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Brigham Young&lt;/span&gt; en la primera fase (66-79).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si en mi periplo universitario, allá por los años 90, la universidad sufría para mantener una digna posición en la mitad de una tabla con más de 300 equipos, los que conforman la División I de la &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;NCAA&lt;/span&gt;,  cargando siempre con la etiqueta de eterno proyecto al alza, la construcción del Reed Arena, numerosos cambios en el cuerpo técnico y un eficiente trabajo de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘recruiting’&lt;/span&gt;  trajeron al fin a jugadores de renombre, que pusieron los sólidos cimientos de un ambicioso programa que finalmente empezaría a consolidarse en la temporada 2004-05 con la llegada de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Billy Gillespie&lt;/span&gt;, que llevó al equipo a conseguir una invitación para el &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;NIT&lt;/span&gt; de ese año, un dulce preludio de lo que acontecería un año después con la primera incursión de los &lt;span style="font-style:italic;"&gt;’Aggies’&lt;/span&gt; en una &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘March Madness’&lt;/span&gt; desde 1987, una entrada esperanzadora a pesar de truncarse en la segunda ronda del torneo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 2007, los seguidores de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Texas A&amp;amp;M&lt;/span&gt; se frotaban los ojos incrédulos cuando leían que las predicciones situaban al equipo, liderado por &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Acie Law&lt;/span&gt;, un alero anotador y especialista en anotar la canasta ganadora (de ahí su apodo: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘Captain Clutch’&lt;/span&gt;), entre las diez mejores universidades de la nación. Para que se hagan una idea, &lt;strong&gt;Wikipedia&lt;/strong&gt; define el período entre 1988 y 2005, en el que se incluye, claro está, mi paso por la universidad, como &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘The dark ages’&lt;/span&gt; (algo así como ‘el período oscuro’), mientras que a partir de 2005 acuñan un nuevo término: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘Modern resurgence’&lt;/span&gt; (el resurgir moderno’). Supongo que es lo que tiene formar parte de la historia viva, o, como pensarán muchos, muerta y enterrada, de cualquier proyecto.  El caso es que el equipo no sólo participó en el baile sino que se coló entre los &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘Sweet Sixteen’&lt;/span&gt;, sellando la temporada como la novena universidad del país según los analistas, la mejor posición de la historia de la institución tejana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con tres &lt;em&gt;'Aggies'&lt;/em&gt; en la &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;NBA &lt;/span&gt;(&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;Antoine Wright&lt;/span&gt;, Dallas Mavericks; &lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;Acie Law&lt;/span&gt;, Atlanta Hawks; y &lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;DeAndre Jordan&lt;/span&gt;, Los Ángeles Clippers), &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Texas A&amp;amp;M&lt;/span&gt; parece haberse sacudido, al fin, su eterno rol de aspirante y de universidad “futbolera” para, poco a poco, por méritos propios y asiduos "ataques de locura", ganarse el respeto de los, admitámoslo ahora que nos va bien, envidiados &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Longhorns&lt;/span&gt; de la universidad de &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Texas&lt;/span&gt;. Porque para los estudiantes de nuestro centro, que pegan en los parachoques de sus coches pegatinas con lemas como &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Texan by birth, Aggie by the Grace of God”&lt;/span&gt;, es muy duro comprobar como, una y otra vez, es el vecino y no uno mismo el que siempre compite con la vitola de ser el mejor equipo de baloncesto del estado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-1247572096356265375?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/1247572096356265375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=1247572096356265375' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/1247572096356265375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/1247572096356265375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2009/03/ha-comenzado-la-locura.html' title='&lt;span style=&quot;font-style:italic;&quot;&gt;“Texan by birth, Aggie by the Grace of God”&lt;/span&gt;'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-1042077713659809898</id><published>2009-01-13T05:20:00.000-08:00</published><updated>2009-01-15T02:17:14.076-08:00</updated><title type='text'>Martes y 12+1</title><content type='html'>Oigo en la radio una interesante tertulia con motivo de esa coincidencia que tantos consideran fatídica y que nos ha deparado, ya en enero, el primer martes y trece del año. Subrayo que se trata del primero porque en octubre -aviso para supersticiosos- se repetirá de nuevo este fenómeno. Tal y como explica un psicólogo en el programa, la fobia o temor irracional al número 13 y a las nefastas consecuencias que acarrea vincularse con esta cifra ha llegado a ser descrita en los libros de psicología clínica como una rara patología denominada &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“triskaidekafobia”&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer, esta superstición, arraigada fuertemente en los países occidentales, debe su origen a motivos religiosos y ha adquirido un poso tan profundo en estas culturas que ya no nos sorprendemos al ver que ciertos hoteles han elegido eliminar &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“esa planta” &lt;/span&gt;del edificio o al oir que algunas personas prefieren no viajar o realizar gestiones de importancia en ese día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en el baloncesto, un deporte que, como casi todas las disciplinas o juegos de azar, está invadido por las supersticiones, la aprensión hacia el número 13 no parece haberse consolidado con fuerza y son muchos los jugadores que escogen lucir esa cifra en sus dorsales sin otorgarle el mal fario que tantos otros le presuponen. A Wilt Chamberlain, desde luego, no pareció importarle mucho llevar ese dorsal -el mismo que vestiría durante la totalidad de su longeva carrera- cuando anotó 100 puntos ante los Knicks en 1962.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O quizás la razón por la que el baloncesto ha dado esquinazo a esta creencia se deba a que James Naismith, el célebre inventor de este deporte, decidió encarar este asunto desde el principio fijando en 13 las reglas fundamentales para jugar a este deporte. Es de suponer que el canadiense, ocupado en otros menesteres, no valorara en absoluto esta premisa a la hora de diseñar las normas, ¿o sí?. Lo cierto es que, visto el saludable estado de forma del deporte de la canasta, el profesor Naismith cercenó de raíz la asociación de esta cifra y el baloncesto a la mala suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La psicología atribuye el uso de la superstición a una necesidad del individuo de tener las cosas bajo control, a otorgar causalidad a la casualidad; a creer que, siguiendo un determinado rito, evitaremos que el destino nos juegue una mala pasada. En definitiva, tener la capacidad de alterar el resultado de las cosas mediante la consecución de actos de cualquier índole. Ponerte antes el calcetín izquierdo antes que el derecho para salir a jugar cuesta poco trabajo y puede servir de refuerzo, pero rechazar dar la mano de tiro a tus compañeros, o simplemente evitar que te la toquen (la mano, claro), horas antes del partido, empieza a rayar lo obsesivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como jugador nunca tuve una superstición fija que me acompañara a lo largo de toda mi carrera, pero durante largas temporadas sí que me ceñí a determinados hábitos que bien podrían calificarse como supersticiones (ducharme antes de jugar) o a rituales que ilustran de forma clara y cristalina el concepto sobre el que ahora escribo (garabatear algo concreto sobre el vendaje de uno de mis tobillos antes de los entrenamientos y partidos). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es difícil no caer en rutinas que nos ofrezcan una sensación de seguridad y confianza, es algo que sucede en todos los aspectos de nuestras vidas, de ahí viene lo de que &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“el hombre es un animal de costumbres”&lt;/span&gt;. No obstante, la psiquiatría considera que un comportamiento supersticioso exagerado puede llegar a convertirse en una patología o trastorno que repercuta seriamente en la calidad de vida del que lo sufre, como es el caso de los enfermos aquejados con un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), una enfermedad sobre la que escribía Lucio Angulo, en clave de humor y de forma brillante, hace unos meses en su ‘blog’.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;* Hace muchos años, Mark Twain se refirió de manera irónica a la relación supersticiosa entre levantarse temprano y ser favorecidos por la ayuda de Dios con las siguientes palabras: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“No os dejéis engañar por este absurdo dicho. Conocí a un tipo que lo hizo. Se levantó al alba y un caballo le dio un mordisco”.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-1042077713659809898?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/1042077713659809898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=1042077713659809898' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/1042077713659809898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/1042077713659809898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2009/01/martes-y-121.html' title='Martes y 12+1'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-4658768792129937713</id><published>2008-12-29T07:09:00.000-08:00</published><updated>2008-12-29T12:34:10.790-08:00</updated><title type='text'>De tiros libres</title><content type='html'>Leemos en los últimos días noticias sobre dos grandes jugadores, José Manuel Calderón y Shaquille O´neal, que, por razones diametralmente opuestas, se han convertido en protagonistas de la actualidad con un mismo apartado del juego en común: el tiro libre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, la racha de tiros libres anotados de forma consecutiva por Calderón asciende ya hasta los 69 lanzamientos sin fallo. En la presente temporada, son 66 los lanzamientos ya convertidos, a los que hay que añadir los últimos 3 que anotó al término de la ‘regular season’ de la campaña anterior. Ya que la NBA no contabiliza los tiros libres anotados en playoff, los 5 de 5 intentos que Calderón anotó en la breve incursión de los Raptors en la lucha por el título en la temporada 2007/08 quedan excluidos de su carrera por el récord. Así, rozando la marca de 74 tiros libres que firmó Steve Nash temporadas atrás, Calderón se ha mostrado infalible en un aspecto del juego en el que hace pocos años firmaba resultados simplemente correctos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Examinemos ahora el caso de O´neal, sin duda el jugador más determinante de la NBA a lo largo de muchas temporadas. El caso del pívot de los Suns es noticia porque está a un paso de convertirse en el segundo jugador de la historia de la NBA en alcanzar los 5000 fallos desde la línea, sólo superado por Wilt Chamberlain, que dejó el listón muy alto (o bajo) con 5,085 lanzamientos errados. Dudoso honor para dos de los jugadores más arrolladores de la historia del baloncesto. Es cierto que las comparaciones son odiosas, pero, ahora, con Shaquille, éstas adquieren un innegable tinte tragicómico, tal y como reflejaba hace poco más de una semana el periodista Kerry Freyne desde Boston en un artículo publicado por el diario ‘Marca’. Y es que si Larry Bird regresara a las canchas, podría fallar sus primeros 3000 tiros libres y tener mejor porcentaje que ‘Shaq’… Pero aún hay más, Steve Nash, su compañero de equipo, necesitaría 200 años y 17000 partidos para llegar a los 5000 fallos siempre que mantuviese la legendaria efectividad de la que ha hecho gala estos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que Calderón y  O’neal son jugadores totalmente distintos en casi todas las facetas del juego (aunque alguna vez hayamos visto a O´neal subir el balón o incluso irse de su defensor con un auténtico &lt;em&gt;‘crossover’&lt;/em&gt; de ‘jugón’); como también es cierto que el hecho de que ambos coincidan en los diarios por este motivo no deja de ser una mera anécdota. Sin embargo, es una información que también resulta útil para apreciar el impacto psicológico que provoca lanzar un tiro libre en algunos jugadores de baloncesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablando de este tema con José Manuel Beirán, excelso tirador como jugador en activo, y que en la actualidad ejerce como psicólogo asesorando a deportistas de múltiples disciplinas, me explicaba que la mayoría de jugadores son capaces de mejorar ostensiblemente su tiro combinando un entrenamiento técnico con unas pautas bastante simples a nivel mental. El que fuera medallista en Los Ángeles en 1984 también me contaba que, indudablemente, algunos jugadores nacen con un talento especial para tirar a canasta, pero que, no obstante, casi cualquiera puede mejorar sustancialmente su porcentaje aplicando ciertas correcciones a su mecánica de tiro y creándose una rutina previa al lanzamiento.  A pesar de todo, el ex jugador del Real Madrid también me confesaba haberse encontrado con algún caso verdaderamente difícil, en el que la mejora era casi inexistente después de muchas horas de trabajo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es el caso de ‘Calde’, del que sabemos que, en los últimos años, ha trabajado concienzudamente, ayudado por su padre, para corregir su mecánica y no abrir tanto el codo del brazo derecho al armar el tiro, no sólo desde la línea de 4,60 sino en líneas generales, algo que, a pesar de no llamar demasiado la atención, se nota al verle tirar con un estilo más depurado.  Las estadísticas están ahí y no mienten. Ha mejorado en prácticamente todos los apartados del tiro, sólo basta con mirar a su porcentaje de tiros libres y de tres puntos en sus cuatro campañas en la NBA para apreciar una clara mejoría año a año.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en cuanto a ‘Shaq’, desconozco el tiempo que habrá invertido en mejorar su tiro, aunque supongo que a un jugador que va tantas veces a la línea le interesa más que a ninguno elevar su porcentaje. Quizá sus enormes manos sean un lastre demasiado pesado para él, (¿han probado a tirar con un balón de balonmano a canasta?, la precisión a la hora de anotar se resiente sensiblemente cuánto más pequeño es el balón), quizá no haya podido corregir su mecánica de tiro a tiempo, o quizá, sencillamente, sea un caso perdido que ya se ha dejado por imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, y a pesar de ser noticia por obtener resultados antagónicos sobre un mismo aspecto del juego, ‘Shaq’ y ‘Calde’ son dos extraordinarios jugadores que siguen haciendo las delicias de los aficionados noche tras noche en la NBA.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-4658768792129937713?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/4658768792129937713/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=4658768792129937713' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/4658768792129937713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/4658768792129937713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2008/12/de-tiros-libres.html' title='De tiros libres'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-3766195514691150309</id><published>2008-11-11T05:51:00.000-08:00</published><updated>2008-11-13T09:07:59.248-08:00</updated><title type='text'>Scouting </title><content type='html'>Como para casi todo en la vida, cada entrenador tiene un método, y cada método, un intrincado funcionamiento que le diferencia de sus colegas por la manera que tiene de hablar a sus jugadores, de dirigir los partidos y entrenamientos o de preparar cada encuentro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que no es ningún secreto que los jugadores no encuentran demasiado atractivas las sesiones de video previas y posteriores a un partido. Y sí, sabemos que es una parte esencial y absolutamente necesaria para la preparación de un partido, pero aun así, la tendencia natural del jugador le provoca sentirse incómodo si abandona su entorno más conocido: la cancha.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esta razón, muchos entrenadores suelen acomodar estas sesiones para que la relación &lt;em&gt;'tiempo empleado/información entregada'&lt;/em&gt; sea lo más equilibrada posible y así conseguir transmitir de forma más efectiva aquellos datos que le serán útiles al equipo para enmendar errores, atacar y defender al equipo rival, etc, etc. Sin embargo, a veces, el concepto de equilibrio de algunos entrenadores puede sobrepasar los límites de lo humanamente tolerable y, en otras, dejar a los jugadores con una extraña sensación de &lt;em&gt;videus interruptus&lt;/em&gt;. Por supuesto, esta última situación es poco frecuente, aunque he de confesar que, a lo largo de mi carrera, tuve un entrenador que era un seguidor acérrimo de esta técnica, al cual, en una ocasión, y juro que esto es cierto, le tuvimos que rogar continuar viendo un video porque nos sentimos algo inseguros después de ver un total de unos 8 o 9 minutos de metraje sobre el equipo rival.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, por otro lado, no hay nada más desalentador que llegar a las instalaciones del club en una tarde de domingo, tras perder un partido, y asistir, desolados, a ese momento en el que el segundo entrenador pone la cinta de video y que, justo en el instante en el que el árbitro tira el balón en el salto inicial, se oiga un escueto &lt;em&gt;“¡para!”&lt;/em&gt; y la imagen del balón quede congelada en el aire, como nuestras expresiones, para que el entrenador se pase los siguientes 15 minutos explicando porqué razones nos hemos colocado mal para la lucha. Entonces, los jugadores se miran unos a otros y, sin hablar,  con tan sólo una triste mirada cómplice, corroboran entre sí el mal comienzo de una reunión que  promete ser tan larga como los entrenamientos que le seguirán en la semana.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A menudo, los entrenadores acompañan estas charlas con un dossier que consiste en hojas fotocopiadas que recogen información sobre el equipo contrario, jugador por jugador, y sus sistemas. Una costumbre importada de EEUU, donde desde hace décadas entregan verdaderos tochos llamados &lt;em&gt;‘scouting reports’&lt;/em&gt;  en los que se detallan al milímetro las tendencias y vicios (en el campo) de cada jugador del otro equipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pasión por el detalle en la NCAA es tal que genera un desmedido afán por innovar hasta límites insospechados. Así, mientras jugaba en la universidad de Texas A&amp;M, no salía de mi asombro al ver que, cada día de partido, teníamos que hacer un examen tipo test sobre el scouting que nos había entregado el cuerpo técnico el día anterior y responder a 10 preguntas sobre el contenido del mismo.  Verídico. De repente, me encontraba sentado en una sala mal iluminada, sometido al estricto control de un entrenador llamado Mitch Buonaguro -un personaje digno de figurar como extra en ‘Los Soprano’-, haciéndole gestos a un compañero para que me ‘soplara’ en voz baja hacia que lado prefería fintar un tal Chauncey Billups o si a Paul Pierce le gustaba hacer una salida cruzada con bote en sus penetraciones. Algo que no debía inspirar demasiada confianza sobre mi preparación para el partido al que yo le hacía las señas pero que, claro, era infinitamente mejor que suspender el examen y no salir luego a jugar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-3766195514691150309?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/3766195514691150309/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=3766195514691150309' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/3766195514691150309'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/3766195514691150309'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2008/11/scouting.html' title='&lt;em&gt;Scouting &lt;/em&gt;'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-864559429549385557</id><published>2008-10-29T05:06:00.000-07:00</published><updated>2008-10-29T07:59:31.043-07:00</updated><title type='text'>Cómo hemos cambiado</title><content type='html'>El pasado 24 de octubre se cumplieron 20 años desde la primera incursión de la NBA en Europa con la celebración del Open McDonald´s en Madrid con la participación de los históricos Boston Celtics, que llegaron a la capital con una plantilla inolvidable formada por jugadores de la talla de Larry Bird, Robert Parish, Kevin McHale, Danny Ainge o Dennis Johnson.  Era 1988 y cruzar el charco para jugar en la mejor liga del mundo era una empresa improbable para los jugadores europeos; tan sólo unos pocos conseguían atraer la atención de los &lt;span style="font-style:italic;"&gt;General Managers&lt;/span&gt;, que aún no veían en nuestro continente el filón del que se abastecen año tras año en la actualidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La temporada anterior, Fernando Martín se había convertido en el único español en dar el salto a la NBA de la mano de los Portland Trail Blazers, una de las primeras franquicias en apostar por el mercado europeo. Una experiencia poco gratificante que no le sedujo, y que motivó su regreso un año después al Real Madrid, donde coincidió con Drazen Petrovic, que seguiría sus pasos un año más tarde para iniciar la aventura americana, también en el equipo de Oregon. Ya se ha hablado muchas veces de las numerosas coincidencias -tan trágicas en determinados momentos- en las carreras de estos dos geniales jugadores que fueron precursores del baloncesto europeo en la NBA. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquel entonces yo tenía 12 años y, cada sábado de madrugada, viendo ‘Cerca de las Estrellas’, me quedaba embobado con las imágenes que narraba tan apasionadamente Ramón Trecet junto a Esteban Gómez. Con ellos me convertí en seguidor de los Celtics, y cuando descubrí que estarían en Madrid para jugar contra mi otro equipo del alma, el Real Madrid, decidí no parar hasta conseguir que mis padres nos llevaran a mí y a mi hermano a verlo. Benditos sean los dos. Una semana después, allí estábamos, sentados en el Palacio de Deportes y boquiabiertos sin saber donde fijar nuestros ojos, abiertos como platos, imagino que bajo la divertida mirada de mi padre que seguramente no nos había visto tan inmóviles desde que nos compraron el CinExin. Disfrutamos cada minuto de un partido del que salimos con la impresión de que el Real Madrid había puesto en apuros a los Celtics a pesar de que el marcador final (111-96) no evidenciaba tanta igualdad.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaron los 90 y algo empezó a gestarse en el viejo continente. Poco a poco, veíamos como más jugadores emigraban a perseguir el sueño americano y ya no nos sorprendía comprobar que no sólo se les plantaba cara a los equipos NBA en las giras de pretemporada, sino que era posible arrancarles una victoria. Cambiamos de siglo y todo se volvió agradablemente imprevisible para el baloncesto español cuando vimos como Pau Gasol se convertía en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;rookie&lt;/span&gt; del año, Utah ponía sus ojos en Raül López, Toronto en José Manuel Calderón y Portland en Sergio Rodríguez. A partir de entonces ya no paramos. Pau disputó un All-Star y se consolidó como jugador franquicia en Memphis, Calderón se convirtió en el cerebro de los Raptors y siguieron llegando jugadores nacionales a la liga: Garbajosa en 2006, Navarro en 2007 y por último Rudy Fernández y Marc Gasol en 2008. Entre medias, la selección se coronó campeona del mundo en Japón, plata en el EuroBasket ’07 y plata de nuevo en los JJOO, tras poner en entredicho la superioridad del &lt;span style="font-style:italic;"&gt;‘Redeem Team’&lt;/span&gt; en el partido que muchos medios de comunicación ya han calificado como “el mejor de la historia”.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que las imágenes de Rudy hundiendo el balón sobre Dwight Howard dan la vuelta al mundo y que el Barça tutea a los Lakers en el mismísimo Staples Center, donde Pau disputó la final de la NBA el pasado mes de junio, es difícil pensar que será lo siguiente. ¿Un número uno del &lt;em&gt;draft&lt;/em&gt;? Como se suele decir, tiempo al tiempo, pero poco...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-864559429549385557?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/864559429549385557/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=864559429549385557' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/864559429549385557'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/864559429549385557'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2008/10/cmo-hemos-cambiado.html' title='Cómo hemos cambiado'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-2703454917058888430</id><published>2008-10-14T05:27:00.000-07:00</published><updated>2008-10-15T06:31:57.606-07:00</updated><title type='text'>On the road</title><content type='html'>A nadie se le escapa que no todos clubes disponen del mismo presupuesto para afrontar la temporada; una circunstancia que lógicamente constituye un factor decisivo para los intereses de un equipo. Tener dinero no sólo significa fichar bien, sino poder gozar de las condiciones más idóneas para que la plantilla pueda alcanzar su objetivo -es decir, ganar partidos- con garantías.          &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la misma forma en la que jugar a domicilio puede ser una simple e inocua rutina para los más pudientes, que disfrutan de las considerables ventajas que supone desplazarse en avión el día previo al partido para hacer noche y descansar antes de choque, para otros, llegar a su destino puede ser un viaje interminable, una larga travesía por el desierto de la que únicamente se puede obtener como lectura positiva la inagotable cantidad de sucesos e historias para no dormir que suelen acontecer en estos trayectos.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El periplo desde A Coruña hasta Los Barrios para disputar un solo partido, tal y como nos sucedió en dos ocasiones durante en mi estancia en el desaparecido Sondeos del Norte de 2002 al 2004, significó para mí una experiencia alucinante sin parangón en mi carrera como jugador de baloncesto. Abandonar Galicia a medianoche para permanecer confinado durante 16 horas en un autobús adaptado de manera artesanal con colchones de gomaespuma en el suelo para poder dormir, devorando malas películas o apostando en cualquier juego de azar -desde la clásica pocha hasta partidas de bingo pasando por el poker tipo &lt;em&gt;Texas hold ‘em&lt;/em&gt;- no parece la mejor estrategia para llegar en las mejores condiciones físicas a un partido, pero, a pesar de todo, esta era la única opción que podía permitirse un club modesto como aquel para realizar este tipo de desplazamientos. Con todo, las dos temporadas en las que recorrimos Portugal arriba y abajo rumbo a Algeciras nos dejaron un equilibrado balance: una victoria y una derrota.      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las noches en estos viajes se hacen interminables. Después de ver dos o tres obras maestras del cine de autor al estilo de “&lt;em&gt;Zoolander&lt;/em&gt;”, “&lt;em&gt;Estoy hecho un animal&lt;/em&gt;” o “&lt;em&gt;Road trip: viaje de pirados&lt;/em&gt;” -películas de referencia para tantos y tantos equipos en los últimos años-, conciliar el sueño en unos colchones en el suelo, hacinado junto a tus compañeros y escuchando el incómodo runrún del motor entre bruscos cambios de temperatura, se convierte en una labor imposible. En esos momentos, compartiendo olores de todo tipo, o los ronquidos de un pívot nigeriano de 125 kilos al que escoges sabiamente no despertar, es inevitable formularse la misma pregunta que asaltaba a Lucio Angulo en uno de sus posts sobre la posibilidad de haberse excedido, aunque sea de manera involuntaria, en la premisa de “hacer equipo”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las paradas para repostar también dan mucho juego. Imagínense por un momento el careto de un operario de una gasolinera, a las tantas de la madrugada y en medio de Dios sabe donde, al ser abordado por una decena de tíos de dos metros liderados por un tipo de 2,07 con una camiseta blanca de tirantes hasta las rodillas, cadenas de oro y un afro electrizado que dejaría el peinado del mismísimo Don King en un simple flequillo, demandando la apertura de la tienda en un español macarrónico con el fin de abastecerse de patatas fritas y coca-cola. Muchas veces, ni nos abrían. En otra ocasión, desesperado, un jugador solicitó parar con carácter de urgencia para poder satisfacer la inoportuna llamada de la naturaleza, que le sobrevino en un autobús sin WC. Pues bien, el conductor, ni manco ni corto, paró de inmediato en el primer lugar que atisbó en el camino: uno de esos lugares que se anuncian con muchas lucecitas de neón. El jugador no se atrevió a entrar y prefirió ocultarse tras unos árboles a solucionar su asunto.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos años, un club que encadenó una espectacular racha de victorias tras el parón navideño, y que finalmente conseguiría el ascenso en junio, decidió motivar a sus jugadores prometiéndoles que, mientras las cosas marcharan bien en el plano deportivo, se haría un esfuerzo para que todos los desplazamientos se hicieran en avión. Un incentivo más que interesante para ahorrarse  kilómetros en la carretera y alargar un poco las carreras deportivas de algunos jugadores, pero bastante menos rentable a la hora de acumular vivencias y episodios verdaderamente imborrables.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-2703454917058888430?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/2703454917058888430/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=2703454917058888430' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/2703454917058888430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/2703454917058888430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2008/10/on-road.html' title='&lt;em&gt;On the road&lt;/em&gt;'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-5905187443720093852</id><published>2008-10-06T04:11:00.000-07:00</published><updated>2008-10-06T05:13:09.780-07:00</updated><title type='text'>Joe Alonso</title><content type='html'>Ahí sigue. 18 puntos, 3 asistencias y 21 de valoración en la primera victoria de la temporada de un necesitado CB Illescas ante el Ford Burgos. Aunque se prometa a sí mismo año a año que ese va a ser el último que dispute, Joe Alonso aún permanece en activo. No puedo evitar sonreír cada verano cuando algún amigo común -o el propio Joe- me cuenta que aún está bien para jugar y que podremos verle por las canchas otra temporada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tirando de archivo y haciendo un ejercicio de retrospectiva, la hoja de servicios del madrileño nos muestra un historial más largo que la infancia de Heidi. A sus 37 años, Joe es una &lt;span style="font-style:italic;"&gt;rara avis&lt;/span&gt;, un jugador único que ha conocido todas y cada una de las divisiones del baloncesto nacional, desde la lejana Primera B hasta la actual Adecco LEB Oro. De físico y talento maradonianos (afortunadamente su cerebro pertenece a otra escuela), alejado del perfil arquetípico del jugador de baloncesto actual, Joe ha encontrado su habitat natural en las competiciones federativas, por las que ha transitado con éxito a lo largo de casi dos décadas convertido en la pesadilla de tantos y tantos entrenadores que prácticamente no necesitan ver ya ningún video para recitar su &lt;span style="font-style:italic;"&gt;scouting&lt;/span&gt; de carrerilla: gran tirador y driblador, buen manejo de ambas manos, pies muy rápidos, capaz de dividir y arrastrar a la ayuda para buscar al hombre abierto… Su primer bote desde 6,25 para dar un rapidísimo paso atrás, regresar de nuevo tras la línea de tres puntos y clavar un triple es ya una jugada clásica marca de la casa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que el veterano escolta posee una naturaleza competitiva que le obliga a pelear por ganar siempre, sea lo que sea que haya en juego. Doctorado &lt;span style="font-style:italic;"&gt;cum laude&lt;/span&gt; en el juego de la pocha cuando los Gasol, Reyes y compañía no sabían lo que era un naipe, Joe es capaz de retarte a un 1x1 una hora antes de un partido, hacerse un esguince, provocar el consecuente ataque de nervios de su entrenador, meter el pie en hielo, vendarse el tobillo y salir a jugar como cualquier otro viernes, es decir, anulando a la defensa rival.  &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;En el anecdotario de la etapa en la que coincidí con Joe en la Universidad Complutense hay más de una batallita con él como protagonista. ¿Se acuerdan de Raja Bell? En la pretemporada de la campaña 2002/03, el norteamericano, que se ha convertido en un jugador destacado en la NBA, vino a Madrid con el TAU para jugar un cuadrangular en el que nuestro modesto equipo se midió con el Real Madrid, el Lucentum Alicante (por entonces en la ACB) y el equipo vasco. En el primer partido del torneo, ante estos últimos, Joe le hizo un traje de 29 puntos a Bell, que no conseguía parar a su oponente para desesperación de Dusko Ivanovic, que esbozaba su  característica sonrisa irónica desde el banquillo a cada canasta de nuestro ‘jugón’. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, días después, Raja Bell abandonaría la disciplina de club vitoriano tras escuchar los cantos de sirena de la NBA, recalando en los Dallas Mavericks, donde se empezaría a labrar una merecida reputación como defensor de extrema dureza, bordeando los límites de la legalidad y protagonizando altercados con Kobe Bryant o Andrea Bargnani por los que sería sancionado. Desde Madrid, ya en octubre, nosotros nos imaginábamos a un Bell traumatizado por su experiencia con Joe Alonso, repitiéndole una y otra vez a Nowitzki en los entrenamientos: “No te lo puedes imaginar, Dirk, hay un chico gordito en España…”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-5905187443720093852?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/5905187443720093852/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=5905187443720093852' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/5905187443720093852'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/5905187443720093852'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2008/10/joe-alonso.html' title='Joe Alonso'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-1381689170597007307</id><published>2008-09-23T07:12:00.000-07:00</published><updated>2008-09-25T04:49:47.943-07:00</updated><title type='text'>Toma de contacto</title><content type='html'>Pasó el fin de semana y como tantos otros años hemos podido comprobar que el nivel de las competiciones es muy alto.  No fallaron la mayoría de los grandes favoritos al ascenso pero sí pudimos observar que no se puede subestimar a aquellos equipos recién llegados a sus correspondientes categorías. Es el caso del Leyma Basquet Coruña (Adecco LEB Plata) o el Clínicas Rincón Axarquía (Adecco LEB Oro): ambos conjuntos han dado un golpe en la mesa, jugando sin prejuicios y entrando en sus respectivas ligas sin temer a nadie, como demostraron frente al Gestibérica Vigo y al Tenerife Rural. En el choque frente  los canarios,  serios candidatos para ocupar los primeros puestos de la tabla, la labor de los malagueños fue encomiable, pues el equipo de Rafa Sanz tiene una de las plantillas más equilibradas de su categoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para bien o para mal, cada equipo ya ha tenido su primera toma de contacto con la competición y los nervios del debut pueden quedar atrás. Todos los años vemos equipos que arrancan en un estado de forma envidiable, espoleados por la confianza que supone encadenar varias victorias de forma consecutiva. En el reverso de la moneda vemos a otros clubes que luchan durante semanas por encontrar una identidad que les convierta en un equipo ganador.  Al igual que no es conveniente dejarse llevar la euforia, tampoco es práctico asumir una postura fatalista. Y sino, ahí están los datos de tantas otras temporadas. Lo hemos visto todo: desde largas rachas de victorias truncadas en mayo hasta conjuntos desahuciados que tras la Navidad escalan posiciones a una velocidad de infarto para entrar en los playoff como el ‘coco’ contra el que nadie quiere jugar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignorar donde está tu equipo en la tabla es un acto de irresponsabilidad, pero mirar la clasificación una y otra vez para comprobar que sí, que sigues siendo tercero  igual que ayer, puede distraer la atención de los verdaderos motivos por los que se decidió pelear tiempo atrás. No sé si hay una ecuación exacta para estar en lo más alto de la clasificación, pero parece sensato seguir cuidando los detalles en el trabajo diario mientras se templan los ánimos de aquellos que creen que ya han ganado algo más que un partido o sacando de la apatía a los que piensan que no se puede salir del hoyo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-1381689170597007307?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/1381689170597007307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=1381689170597007307' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/1381689170597007307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/1381689170597007307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2008/09/toma-de-contacto.html' title='Toma de contacto'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-7918677529463465026</id><published>2008-09-17T07:17:00.000-07:00</published><updated>2008-09-17T09:31:09.060-07:00</updated><title type='text'>Una jornada incierta</title><content type='html'>A partir de este fin de semana cada resultado cuenta. Los técnicos saben que se puede seguir trabajando, que la temporada es larga y que aún quedan muchos meses por delante para perfeccionar detalles, pulir sistemas y encontrar el ritmo de juego apropiado. No obstante, también son conscientes de que cuando termine el último partido de la primera jornada en esta temporada 2008-09, la clasificación arrojará datos invariables y contundentes que colocarán a cada equipo en un lugar específico en la tabla. Atrás quedan los resultados de la pretemporada, que ya no son sino buenos augurios o alarmantes señales de que es necesario mejorar con prontitud. Ha llegado el momento de empezar a sumar, de tener en cuenta aspectos como el factor campo o el ‘basket average’ y decidir si el equipo sigue la dinámica deseada para lograr el objetivo final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer partido reúne una serie de factores que, a pesar del bagaje de la pretemporada, hacen difícil ofrecer un pronóstico con garantías. Para el jugador es complicado no acusar los nervios del debut oficial, tanto si juega en casa -ante su propio público- como si lo hace a domicilio -en una cancha ajena y con la afición en contra-. Recuerdo las caras de muchos compañeros en la noche del estreno liguero como un amplio espectro de emociones. En el lado más positivo, el jugador de carácter tranquilo y sereno que inspira confianza a los demás, o el optimista, que se muestra sonriente y animado. Por otro lado, el exceso de motivación suele traicionar a otros jugadores, que se pasean agitados dentro del vestuario como leones enjaulados con la mente fija en el partido desde hace ya una semana. Otros optan por abstraerse del mundo exterior con la música de sus reproductores MP3, que sólo apagarán instantes antes de salir al parquet, en la charla previa al partido. Supongo que algo parecido sucederá con los técnicos, que a menudo han de cargar en soledad con una variada gama de sensaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me viene a la cabeza el caso de un jugador ACB con el cual coincidí en el extinto Sondeos del Norte (Leyma Basquet Coruña en la actualidad), que ideó una rutina como medida para calmar la ansiedad que le producía el partido de cada viernes como local y que consistía en irse a correr por la playa del Orzán  tres o cuatro horas antes del comienzo del partido. Por sorprendente que le parezca a cualquier persona con un ápice de sentido común, este jugador que, claro está, atesora unas características físicas envidiables, solía rendir partido tras partido a un altísimo nivel, sin mostrar signo alguno de cansancio o debilidad. Supongo que hubiera sido más útil haberle enseñado a relajarse a través de otra actividad (la típica siesta, los videojuegos, un libro), y me imagino que a día de hoy la habrá encontrado, pero por aquel entonces, y con apenas 20 años, no se le ocurrió otro método mejor para aplacar sus nervios. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;No debe resultar extraño encontrar resultados inesperados a la conclusión de la jornada inaugural, ya sea un favorito al ascenso que ha cedido una victoria ante un rival teóricamente inferior o un club modesto con el que nadie contaba y que se encarama sin vértigo a lo más alto de la clasificación. Cuarenta minutos dan para mucho. Ha llegado el momento de que cada club comience a unir los esfuerzos de todos sus implicados, desde directivos, entrenadores y jugadores hasta el cuerpo médico o los empleados del club, y busque su lugar en la tabla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-7918677529463465026?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/7918677529463465026/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=7918677529463465026' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/7918677529463465026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/7918677529463465026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2008/09/una-jornada-incierta.html' title='Una jornada incierta'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-1402222194333609741</id><published>2008-09-14T02:25:00.000-07:00</published><updated>2008-09-14T02:31:38.945-07:00</updated><title type='text'>La pretemporada</title><content type='html'>Ojeando la prensa cada verano es frecuente encontrar una opinión idéntica en boca de muchos entrenadores, que suelen coincidir al señalar a la pretemporada como una etapa crucial -algunos incluso la califican como la más importante- para la consecución de los objetivos que cada equipo se haya marcado para el final de la campaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece una conclusión lógica, ya que para afrontar la temporada en una forma física adecuada, conseguir formar un grupo homogéneo en el que los jugadores se acoplen al estilo de juego deseado y, en muchos casos, a la vida en una nueva ciudad, es necesaria una planificación bien estudiada según la configuración de cada plantilla. Tener el equipo al completo desde el primer día supone una ventaja significativa frente a aquellos clubes rivales a los que los fichajes aún traen quebraderos de cabeza y se encuentran inmersos en las movidas aguas del mercado estival esperando dar con la última pieza del puzzle: ya sea un ansiado ‘cuatro’ tirador que complete su juego interior o ese escolta especializado en labores defensivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el jugador esta etapa supone un duro mes de entrenamiento tras las vacaciones en el que habitualmente las temidas sesiones de preparación física priman sobre las técnicas con balón. Serán seis intensas semanas sin mucho más tiempo libre que el necesario para descansar, comer y dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer día de pretemporada es como el primer día de colegio: si se repite con algún compañero o miembro del cuerpo técnico enseguida surgen las sonrisas y comentarios cómplices, se saluda a aquellos jugadores con los que no se ha compartido vestuario pero que ya son viejos conocidos tras años de múltiples enfrentamientos, y tienen lugar las presentaciones -más o menos formales según el carácter de cada compañero- entre jugadores desconocidos. Es el momento de empezar a integrar a los extranjeros en el equipo ya que, en algunos casos, el choque de culturas o la barrera idiomática pueden ser una barrera difícil de superar al principio y existe una cierta tendencia en estos jugadores a formar pequeños núcleos entre ellos si se sienten incomunicados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También hay lugar para situaciones con un tinte cómico impagable, como observar el cambio de semblante del primer entrenador cuando comprueba, entre sorprendido e indignado, que al nuevo pívot americano de 2,10m -el mismo que iba a dominar la liga este año- no le ha sentado muy bien el viaje de avión y una vez en tierra no parece superar, en el mejor de los casos, los 204cm, o, poniéndonos un poco más crueles, presenciar la típica pájara de un compañero, que durante la primera sesión de carrera continua intenta ocultarse sin éxito tras las gradas de la pista de atletismo para vomitar sin ser visto. Una escena relativamente frecuente porque siempre hay alguien que llega a la pretemporada “algo” pasado de kilos y falto de ritmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una fase de preparación en la que los primeros partidos amistosos y el inicio de la temporada se perciben como la luz al final de un largo túnel plagado de agujetas, sobrecargas musculares y, con suerte, algún percance leve aislado como un esguince de tobillo o una incómoda lumbalgia, producidos por una avalancha de pruebas físicas y nuevos sistemas que serán vitales para garantizar el estado físico y táctico del equipo a lo largo del año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, y para restarle un poco de dramatismo a este ‘post’, habría que señalar que la pretemporada también es el momento idóneo para hacer pequeñas novatadas, organizar las primeras cenas de equipo y llevar a cabo alguna que otra excursión nocturna (hay que hacer piña).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-1402222194333609741?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/1402222194333609741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=1402222194333609741' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/1402222194333609741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/1402222194333609741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2008/09/la-pretemporada.html' title='La pretemporada'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1620260238261100006.post-7632540672990613652</id><published>2008-09-08T08:02:00.000-07:00</published><updated>2008-09-10T05:07:49.549-07:00</updated><title type='text'>El baloncesto desde la barrera</title><content type='html'>Han pasado poco más de dos años desde que inicié una nueva etapa en el mundo del baloncesto -esta vez desde la barrera- y creo que sería justo decir que he encontrado una oportunidad única para seguir vinculado a un deporte al que le debo ya demasiados favores. Ha sido una larga relación que me ha permitido disfrutar jugando, viajar por todo el mundo, estudiar una carrera y elaborar una interminable lista de amigos y conocidos en un entorno absolutamente enriquecedor a muchos niveles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que no haya pasado tanto tiempo pero, mirando atrás, no puedo evitar sentirme agradecido por haber podido participar, de la mano del periodismo y la comunicación, y en tan poco tiempo, de varios momentos históricos en nuestro deporte: el oro en el mundial de Japón, la organización del Eurobasket  ’07 y el Preolímpico Femenino de Madrid, la reciente plata de los JJOO de Pekín…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso no es todo. El día a día en la FEB me ha permitido seguir unido a esas ligas en las que años atrás milité como jugador, conocer su complejo funcionamiento interno -que desconocía- y colaborar en muchos otros proyectos como Tribasket, BasketFEB o este ‘blog’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de esta sección me gustaría ofrecer mi experiencia como jugador para poder hablar de la actualidad en todas esas competiciones o cualquier otro aspecto relacionado con el deporte de la canasta y que todo el que lo desee se anime a debatir sobre todos estos temas con sus comentarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero poder leeros por aquí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1620260238261100006-7632540672990613652?l=darioquesada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://darioquesada.blogspot.com/feeds/7632540672990613652/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1620260238261100006&amp;postID=7632540672990613652' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/7632540672990613652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1620260238261100006/posts/default/7632540672990613652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://darioquesada.blogspot.com/2008/09/el-baloncesto-desde-la-barrera.html' title='El baloncesto desde la barrera'/><author><name>Darío Quesada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12765026519570143927</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gPdAPZmdnWc/SMeqK8VxR0I/AAAAAAAAAAc/_gryX3gct_A/S220/darioBlogger.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
